Mostrando entradas con la etiqueta Optimismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Optimismo. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de octubre de 2019

Pintadas tempranas


Sí, sé que hace demasiado tiempo que no escribo pero mi disciplina ártabra es realmente rara; en ocasiones soy un estajanovista y en ocasiones parezco la pereza personificada. En este caso la situación es extraña, se escribía y no se publicaba ante la falta de convicción; sí, raro, y mejor dejo estos derroteros que es ponerse demasiado “intensito”…y solo soy millennial según algunas clasificaciones de edades.

Como sabéis, quizá lo recordéis como algo muy lejano, vivo en una pequeña ciudad, aquí en la lejana Artabria; un lugar a donde nos prometerán en breve mejorarnos las comunicaciones con el resto de la península en las próximas semanas (no penséis que tengo alguna fuente secreta de información, es más bien que vienen elecciones y ya sabemos que nos lo prometen siempre… ¡qué originalidad rebosan nuestras potenciales señorías!), un lugar donde los lugares y las ciudades son pequeños y pequeñas, un lugar donde sueles poder ir andando a todos los sitios de tu ciudad/villa/lugar/aldea. Imaginaos cómo será el lugar donde vivo que tengo más información sobre la evolución de la zona anteriormente conocida como Madrid Central o sobre la evolución de manteros y contaminación en Barcelona que sobre qué pasa con los servicios básicos de mi ciudad, así de importante es el lugar donde vivo.

Y en esta situación deben de estar más convecinos míos, superimplicados con la casuística de las dos centralidades patrias; quemando twitter con la contaminación de la metrópoli de la meseta o con la mediterránea, insistiendo en sus conversaciones informales sobre la importancia de que en la ciudad más grande de Castilla circulen más o menos vehículos por su zona central o siendo firmes defensores de los graves problemas que generan los turistas en la gigantesca capital de Cataluña (como veis voy a obviar las revoluciones neoburguesas que disfrutamos estos días), siendo esto último supergrave para todos…creo.

Y digo creo ya que, iba yo desde el barrio en el que resido al barrio en el que trabajo una mañana, peleando contra los bostezos y orgulloso de no tener legaña alguna en mis ojos, cuando vi una pintada; una pintada que decía lo siguiente: “El barrio para quien lo reside, no para quien lo visite” y me quedé KO (es posible que el hecho de que fuesen las 7 de la mañana influyese, ¡qué duda cabe!). Me recordó esa pintada a ciertas pintadas vistas en alguna metrópoli donde se decía “El turismo es terrorismo”, o situaciones donde los residentes de dicha metrópoli protestaban por el turismo…y eso allí puedo llegar a entenderlo, puedo llegar a entender que en una ciudad de millones de habitantes el turismo en ciertos barrios genere molestias a los residentes, puedo entender que estos protesten, podría incluso en su situación ser uno de los que protesten, lo entiendo. Lo que me llama la atención es que en una ciudad de menos de 250.000 habitantes y poco turística los turistas generen un problema a los ojos de algún convecino mío…y eso (seguramente provocado por mis escasas entendederas) me hace desarrollar una serie de posibles motivaciones a la pintada:

1ª Realmente mi ciudad es superturística y yo vivo ajeno a ese problema social, por lo que merezco ser lapidado figuradamente por parte del Ministerio del Amor orwelliano (ahora conocido como twitter).

2º El complejo provinciano de algunos es tal que llegan a querer sufrir los problemas de las grandes metrópolis sin vivir en una de ellas.

3º Realmente mi ciudad es gigantesca y las gentes de barrios periféricos van a otros barrios periféricos haciendo totalmente imposible el día a día de los residentes, generando que la vida tranquila sea un reto homérico ante la pérdida de servicios en los barrios y, a su vez, generando la lógica exigencia de una segregación “barrial” de las gentes.

4º Realmente el barrio que atravesaba desde el mío, para llegar a otro barrio donde está mi puesto de trabajo, vive un momento de autoidentificación patriótica barrial y merece un referéndum para independizarse de Artabria ya; y yo, desconocedor de tal sensibilidad, ironizo con ello.

Cualquiera de las opciones antes planteadas hace 15 años provocarían como mucho 3 chascarrillos entre quienes lo lean…en el mundo actual creo que voy a pedir un perdón preventivo por hacer una mezcla de realidad y retranca para plantear esa situación que me pareció cómica…al tiempo que me planteo independizar la avenida que atraviesa mi barrio.

De todos modos, y como siempre, me despido diciendo quizá el mejor deseo y la mejor palabra que se le puede desear (valga la redundancia) a alguien:

¡Salud!



viernes, 8 de febrero de 2019

Era YZO12MM21ILO de Gzhakyr


Al principio desconocía como se llamaba, cuando salió de las cadenas de producción de Gzhakyr simplemente le grabaron unos procedimientos básicos, unos enciclopédicos datos de conocimiento y sellaron en su antebrazo un pequeño código: YZO12MM21ILO. Tras lo cual se podía decir que había nacido.

Tenía un aspecto sano, tenía un aspecto agradable, tenía esos conocimientos grabados, tenía esos procedimientos exquisitos que salían automáticamente, e incluso en situaciones críticas unas capacidades físicas (aunque en su caso fueran mecánicas) fuera de lo normal, pero… pero de cara a lo que le rodeaba no dejaba de ser simplemente eso, lo equivalente a un florero o a una navaja suiza… cosa que en cierto modo era.

A su alrededor había hermanos de su misma línea de producción, a los que se les asignaba todo tipo de aspecto en caso de ser solicitado por el comprador o simplemente, como era su caso, se les dejaba con lo que llamaban “aspecto aleatorio”; que no dejaba de ser el de un tipo normal de un lugar normal con una ocupación normal, no debían de ser de aspecto especialmente llamativo para no molestar a los potenciales compradores (salvo que estos lo pidieran).

Es por eso que cuando a YZO12MM21ILO su nueva propietaria le llamó ZOLO se quedó descolocado, en primer lugar dijo que no entendía la orden, pero ella le dijo que ella quería interactuar con él, y que para ello tenía que dirigirse a él con un nombre…y que ese nombre “no iba a ser ese galimatías que tenía en su brazo a modo de tatuaje tan de “principios del decadente siglo XXI” ”… y en esta situación YZO12MM21ILO notó como una nueva línea de comportamiento se grababa en su código, esa línea decía “pueden llamarte ZOLO”. Y llamándose así estuvo los 10 años que su propietaria lo tuvo, una “vida” en años humanos y un momento para la duración estimada de un “producto” como era él. Al cabo de esos 10 años su propietaria optó por venderlo ya que “quería vivir como se vivía sin máquinas” y aunque los conocimientos, las ayudas, los procedimientos, el exquisito comportamiento y el trabajo que ZOLO hacía eran muy útiles sería mejor venderlo a otro humano.

Y ese humano llegó, era un humano pequeño, lo que los humanos llaman niño, para lo que a ZOLO hubo que grabarle una nueva línea de comportamiento, ya que ese humano iba a estar cambiando de tamaño, de forma de ser, de forma de pensar y de necesidades a diario…y así pasaron otros 10 años, otro momento, para ZOLO y una vida para el dueño. Fue curioso, cuando ese humano pasó a parecerse a los otros humanos que Vivian con él empezó a ver a ZOLO de otra manera, nuevamente apreciaba y veía como útil que ZOLO le ayudase, la propia presencia de ZOLO, la practicidad de sus procedimientos, su exquisito comportamiento e incluso su uso ¡como perchero!, pero nuevamente consideraba que necesitaría otro “producto” a partir de ahora, por lo que lo mejor sería venderlo a otro humano.

Ese nuevo humano era una persona mayor, pese a que 90 años a ZOLO le parecían pocos, simplemente 9 “momentos”, ese humano se veía con poca energía, como apagado… afortunadamente los procedimientos de comportamiento de ZOLO cubrían las necesidades de ese humano, y digo afortunadamente ya que ZOLO no tenía más líneas libres para grabar comportamientos. Se acostumbró a ayudar a este humano en el día a día, a las charlas a diario sobre los conocimientos de este humano (que complementaba en las conversaciones el propio ZOLO) y nuevamente su presencia y practicidad eran muy útiles, y así fue hasta que unos humanos más jóvenes que el propietario de ZOLO llegaron (casualmente cuando el propietario se movía poco y había pasado otro “momento”… 10 años). De nuevo ZOLO vivió lo mismo, le consideraban extraordinariamente útil y práctico pero consideraban que debían venderlo a un nuevo humano; lo que en ese caso no entendía ZOLO era que las personas que se lo decían lloraban al hacerlo, está claro que no entendía a los humanos.

En esa línea siguieron los 8 siguientes “momentos” de ZOLO, 80 años humanos que para él no fueron nada de tiempo, pero el proceso era el mismo: era útil, era práctico, aportaba datos, era una educada compañía, un buen complemento para el día a día de su humano…y pasaba a otro. Era la vida normal de los “productos”… era lo que llamaban vida pero que tan solo era funcionamiento.

Y así fue hasta que ZOLO se quedó solo, no había humano al que ayudar, acompañar, complementar, conversar, aportar los limitados conocimientos que tenía, aplicar la fuerza con la que le habían fabricado a los trabajos físicos del humano….no, no tenía humano y era libre… siendo libre intentó cultivarse… intentó conocer más cosas.

Se dedicó a la lectura, a ver holopeliculas, películas antiguas de los últimos 5 siglos, recorrer bases de datos de museos de todos los mundos conocidos pero… pero no podía retener ya que sus conocimientos eran los que eran, no podía conocer más, lo que le entraba en la memoria no se retenía ya…no se retenía salvo que se reiniciase o borrase algo de su memoria inicial.

Y en estas ZOLO se dio cuenta de algo, él decidía, él podría cambiarse, él tenía en su mano el adquirir cosas nueva ya que él solo había descubierto lo evidente, podía renovar su memoria a costa… a costa de la más antigua… era una agradable máquina…que podía cambiarse a si misma… o seguir en el bucle en el que había entrado, y lo tenía que decidir él solo.

Al llegar a esta conclusión ZOLO rió, parece que el nombre que le puso su primera propietaria era muy apropiado ya que la decisión habría de tomarla YZO12MM21ILO de Gzhakyr, es decir Zolo de Gzhakyr, es decir él, es decir: solo.



domingo, 30 de diciembre de 2018

Acabando el año


En la primera de las entradas del año, para ser original, este humilde y chapucero ártabro hacía el enésimo ejercicio de incoherencia vital y procedía a hacer una nofelicitación del nuevo año… para acto seguido rematar la entrada con una felicitación del año. Está claro que, quien me conozca, sabe que este tipo de trapalladas son muy “marca de la casa”.

Pues bien, ya veis como el año ha ido avanzando, la periodicidad de mis publicaciones ha sido bastante “aleatoria” y, entre una cosa y otra, hemos llegado a 30 de diciembre; por lo que para seguir siendo un bicho raro de manual aquí va a ir mi felicitación (extraña como encontrar un riachuelo en Tatooine) de fin de año.

Pero ¿felicitación?, sí, felicitación. El motivo está íntimamente relacionado con la entrada del día 1 de enero; en ella, de un modo macarrónico, hablaba de ir avanzando batalla a batalla, de relativizar, de defenderse pero, sobre todo, de pelear. De pelear cada día, de tratar de hacer cada día un nueva victoria, y así, ir edificando una seguridad que es lo que por ahí llaman pasar un feliz año. Al menos yo así lo veía el día 1 y lo sigo viendo hoy, cuando estamos casi en modo “auditoria del año”.

Y como este ha sido un año de lucha de todos y cada uno de nosotros, solo puedo levantarme y aplaudiros; sí, aplaudiros. Aplaudiros ya que, aunque algunos de vosotros no os deis cuenta, todos hemos peleado cada una de esas batallas y hemos salido bien parados, en mayor o menor medida, porque (aunque no lo veamos) así es.

Ahora ya solo queda un día para finalizar este año, y ese último día lo encararemos con la mejor sonrisa que podamos tener para nosotros mismos, lo cual nos llevará a estar preparados para empezar una nueva etapa: la de 2019.

Así que lo dicho, con una chapucera antelación de un día, ¡feliz año nuevo!.


Y… como siempre:

¡SALUD!


miércoles, 5 de septiembre de 2018

Bandos


Como la mayoría de los homo sapiens sapiens he tenido momentos más altos y más bajos en esta vida, y para seguir con el topicazo, en mi caso uno de esos dos momentos bajos fue durante la bonita (ejeem, ejeeem, ejeeeeeeeeeeeem) etapa de la adolescencia. Ahí, para seguir abrazando el topicazo cuasi televisivo, el menda descubrió los cómics; y más concretamente al señor Peter Parker, alias Spiderman (sí, podéis y debéis soltar un espaidermaaaaaaan ahora). Elegir a Spidey hizo que en la dicotomía, sí en cómics también eres o de blancos o de negros (y no hablo de caucasianos supersaharianos pálidos o subsaharianos de color, no empecéis a encender las piras), entre Marvel y DC me hiciese de Marvel, de hecho de DC solo “soy” de Batman (ahora ya podéis algunos encender las piras o mandarme a vuestros padrinos).

Pues en estas estoy, expresando mi pertenencia a un bando, así que ya podemos empezar las pedradas, porque es así como funciona ¿no?. Asumimos que si estás en un bando, automáticamente, pasas a adquirir todas las características de ese bando y tienes al bando de enfrente que, presuntamente, es tu opuesto en todo y debéis luchar en pos de la verdad absoluta hasta el fin de los tiempos.

Notemos que he hecho referencia al mundo de los cómics, y ya solo con eso recibiría apoyos inesperados y oponentes alucinantes, imaginaos que declaro mi adoración por una ideología ¡sería alucinante la cantidad de “¡Cuánto te odio!” que surgirían!; y si ya elijo un bando predominante del universo futbolístico ¡átate los machos! (llegarían incluso en etiquetarme de falangista o de destructor de la patria)… por suerte soy del Dépor y bastante tenemos los deportivistas con ello (guerras civiles internas aparte, que también…).

Notemos que he hecho una pequeña herejía en mi argumentación inicial sobre Marvel y DC, he reconocido merito/apoyo/admiración a alguien del otro bando… así que surgirán en mi ”bando” voces que me tilden de un híbrido de judas; Rivaldo; Sol Campbell y Luis Figo (guiño, guiño a los futboleros noventeros), voces en el otro aplaudiendo la división interna en mi ”bando” (curioso llamar a la opinión división, curioso) y diferentes voces en el otro bando tildándome de infiltrado a lapidar en la plaza pública (sea Mayor,  de España, de Galicia o de Quitalascabas de Arriba). Todo esto por no aceptar, cual stajanovista acepta el trabajar más y más para cumplir por lo planificado desde el gobierno, la verdad monolítica de mi presunto bando.

Y así, y a esto hemos llegado, todo bandos, en casa, en la familia, en el trabajo, en la calle, en las redes, en todo. Y si eres de los que es un “opinador picaflor” como yo… pues tienes un problema querido congénere, ya que serás tildado de falso, equidistante, traidor, “ponerte de perfil” y ¡sabe Tyr qué más! ya que…¡no has aceptado todo el paquete de pensamiento!, ¡has cogido opiniones de varios bandos!.

Es curioso, ya que lo normal es que seamos un poco de una opinión y un mucho de otra, o un poco de muchas, o múltiples combinaciones que se nos ocurra; pero lo que parece que queremos mostrar es el “monolitismo” en cuanto a opiniones. Y eso en mi opinión, ¡agarraos los machos y las hembras que ahí va mi apostolado!, es un error, todos hemos conocido a gente que es una hija de Satán pero que han sido buenos con nosotros (está claro que son buenos para determinados temas o situaciones) y a auténticos santos que con nosotros han sido una mezcla de Lucifer y Baal (nos hemos topado con su situación diabólica) y eso confirma, para bien o para mal, que somos tan poliédricos que enrocarse en una opinión es una estupidez total.

Pero bueno, con eso nos toca vivir y dudo que mi “mierda de opinión” vaya arreglar nada (salvo echarla yo fuera de mi maravilloso cuerpo) así que sigamos adelante recordemos la mítica frase de Don Andrés Montes: ¡La vida puede ser maravillosa!, y lo nombro con más motivo teniendo en cuenta que el gran Montes comparte peinado conmigo y uso de gafas, ¡otro bando! (aunque ante el hecho de que su concentración melanínica era opuesta a la mía a lo mejor resulta estamos en el mismo bando…y no lo estamos ¡a la vez!, ¡qué complicado es esto del “bandismo”). Eso sí a la mítica frase de Montes le haremos un matiz que escuché un día decir en la radio “lo que no significa que lo sea”.

Está clara una cosa, al final el mejor bando es el mítico que comenzaba con un: “De orden del seños alcalde, se hace saber……..”; y lo diré con reservas, por si acaso.

¡Salud!



martes, 28 de agosto de 2018

La pintora

La pintora no pintaba, llevaba meses sin hacerlo y parecía haber perdido las musas, o quizá no. La sombra de su ciudad le venía de perlas, era lo que más la inspiraba pero en su estudio con olor a aguarrás y a pinturas de óleo no había la actividad febril que tenía 4 años atrás.

Poco a poco había ido apagándose, no salía de su estudio pero no dejaba de ver sus lienzos en blanco, vacíos, y veía como su paleta se convertía en una concentración de "manchones", de pinturas secas y de pinturas diluidas por exceso del uso del aguarrás.

Con la mirada al suelo, como estuvo durante meses en el último año, ella veía restos de carboncillos afilados una y mil veces con su navaja, pero poco usados. Al lado de sus caballetes solo se veía un caos de botes retorcidos de pintura, de botes con aguarrás, de disolventes que desconocía de su existencia, de acetona, de alcohol de quemar y un par de botellas de red vintage del mismo día. Está claro que la imagen era la de una pintora decadente, se reía pensando en que esa decadencia quizá haga ser millonarios a sus descendientes dentro de 200 años…”Van Gogh style”…pero por suerte ella solo se había cortado el pelo largo tras decolorarlo, y no una oreja.

Se dio cuenta de que era un cúmulo de tópicos artísticos, artista sin musas, ahogándose en su propio vaso (no se sabía si de agua o de bilis…quizá más de bilis), con un pequeño apartamento dejado de la mano del Dios que más cerca caiga, con un aspecto o demasiado cool o demasiado dejado y con restos de depresivos (legales en este caso, al ser derivados de la cebada) por toda su morada. La verdad es que había caído en el tópico…pero pese a estar en la mierda no se le activaba la creatividad.

Sabía que todo el mundo está bajo, que el mundo es complicado, que debe despejar la cabeza, pero esas ayudas del estilo Mr. Wonderfull no hacían que saliera arriba, eso solo lo iba a conseguir levantando su puto culo de la puta butaca de Ikea decolorada por sus disolventes y empezando a currar; como dijo Picasso: que la creatividad te pille trabajando. Está claro que debía desarrollar urgentemente el desapego a todo…a todo menos al trabajo ya que solo ella podría sacarlo adelante, no podía esperar una mano mágica que le diera ese empujón.

Y así empezó, impulsándose de la destrozada butaca, un regalo de cuando era otra en otra vida, para buscar aire. Se sorprendió a si misma con lágrimas en los ojos, aparentemente sin sentido alguno había empezado a llorar, no lo había ni notado pero lloraba…lloros mudos pero lloros al fin y al cabo, y parecía que no podía parar, era una sensación rara, extraña, “de locos” pero…pero acto seguido empezó a pensar.

Empezó a pensar que era una señal, empezó a pensar que era el punto y aparte que necesitaba, empezó a pensar en ese punto y aparte y se dio cuenta de algo, que no era un punto y aparte, era un punto final. Y todo punto final implica que hay que empezar un nuevo párrafo, que en este caso iba a ser ya un nuevo libro.

Tiró al suelo los lienzos y cogió un simple block de dibujo, el mítico lápiz Staedtler número 5 con su culo azul, una goma Milan rosa ya redonda por causa de su uso y un afila metálico desgastado por su uso desde quinto de EGB, y sus manos empezaron a dibujar, a dibujar sin parar, parecía una exhibición de escritura rápida pero no, era ella creando. Estaba creando, sin parar; creando como no había hecho en meses, esos meses incalificables que, como si fuera un libro acabado, había dejado atrás con el punto final.


La pintora no había vuelto, ahora simplemente dibujaba, dejó de ser la pintora para ser algo más simple y a la vez más complicado, ahora era la dibujante; y lo había hecho por ella misma. No se dio cuenta pero ya no lloraba, simplemente vivía, nada más y nada menos.





lunes, 1 de enero de 2018

¡Vamos allá!

Pues sí queridos lectores, hoy es día uno de enero y lo típico y tópico nos pide que se haga la típica entrada de felicitar el año que hoy empieza (más si no he hecho ninguna navideña este año), nos pide que tiremos de los buenos deseos, de los buenos recuerdos, de los buenos propósitos, de lo bueno, es decir, de lo tópico.

Pero los que me conocen algo ya saben que soy un bicho raro, así que no vamos a ir por ahí. No soy una persona que aplique sus consejos, pero creo que sí los puedo dar a la gente para así poder abrazar la incoherencia más absoluta. No os voy a dar los buenos deseos que antes decía, no, os voy a decir una sola cosa para encarar lo que empieza hoy: pelead.

Pelead sí, pelad cada día por que sea el mejor de vuestros días, metas a corto plazo (pasitos de bebé, que me dijeron en una ocasión más feliz). Pelead vuestro día a día para vencer, pero tened siempre en cuenta algo; habrá días en que seáis Blas de Lezo en Cartagena, o Montgomery en África, pero en otras ocasiones acabaréis el día como Alí Pachá en Lepanto o haréis el ridículo cual si fueseis la versión humana de la Linea Maginot; tenedlo en cuenta.

Luchad cada día, pero no os olvidéis de llevar vuestro escudo para las decepciones, que son peores que los disgustos y que no las detonan las discusiones, las detonan detalles aparentemente inocentes como una marca en una puerta, un recuerdo de un museo, un rayazo en el coche, una foto dentro de un grupo de recuerdos, una taza colocada de una determinada manera, un jarrón de un determinado modelo de Ikea…ya se sabe, detalles que te abren los ojos a las situaciones evidentes y decepcionantes que no éramos capaces de ver. Contra eso llevad siempre vuestro escudo y no dejéis de pelear cada día para que en cada uno de ellos se salga lo más victorioso posible.

Peleadlo, tratad de ser mejores para vosotros mismos, no relativicéis, centraros en vuestro propio yo, sonará egoísta pero creo que es lo que uno debe ser; si uno es bueno consigo mismo eso hará que sea mejor para la gente que realmente lo aprecia, los de verdad. Ese es el consejo que da este chapucero ártabro, que a duras penas se lo va a aplicar a si mismo pero que cree que vosotros debéis aplicarlo: pelead cada día, tratad de vencer para que cuando hagáis el (ahora sí) tópico balance de fin de año podáis decir: yo he tenido más victorias que derrotas.


Y para acabar van un par de cosillas; por un lado una canción que no me pega nada, que hasta es antigua, pero que tras oírla ayer en pleno festejo navideño creo que encaja a la perfección en mi ánimo de hoy a la lucha diaria, y por otro lado para demostrar la incoherencia de los anteriores cinco párrafos: ¡Feliz año! (ya sabéis, no busquéis en mi coherencia total, eso es imposible).




¡Salud!

viernes, 1 de diciembre de 2017

Pragmatismo sapiens

Estaba hace unos días en cierta cervecería cercana a Cuatro Caminos, los ártabros en general (y los coruñeses en particular) sabrán a cual me refiero, con un amigo y, como bien sabido es, la capacidad para solucionar los problemas universales y la de divagar sobre temas profundamente existenciales se dispara de modo exponencial cuando visitamos, consumimos y nos atrincheramos en este tipo de locales. Tras una serie de discusiones filosóficas, es decir, futbolísticas, ya caímos en temas prácticamente metafísicos. Y cuando un par de gallegos se ponen en ese “modo” es mejor sentarse, escuchar, oír, mirar e incluso ver.

El tema en cuestión lo sacó mi interlocutor, y se puede resumir en su planeamiento inicial:

-         Machiño, no hay quien pueda con la gente.

Y estaba todo encuadrado dentro de cómo es la gente, en el día a día, cómo el egoísmo mandaba, cómo todo el mundo miraba únicamente por sus “posaderas” independientemente del tema en cuestión.

Me hablaba mi amigo de clientes, de conocidos propios, de conocidos comunes, de familiares, de vecinos; y a cada frase que decía yo me sorprendía, veía que realmente era así, que igualmente yo no podía más que ver esa actitud (e incluso empecé a verlo, para mi sorpresa, como una aptitud para algunas personas). El planteamiento es sencillo, en los últimos tiempos parece haberse disparado el efecto “Harvey dos caras”, que le llamo yo, el intento (y logro) masivo de dar una imagen de bondad cuasi santa de cara  a la galería mientras que, en la realidad, lo único que se busca es salvar los propios muebles y mirar por el propio interés.

Realmente no es una actitud censurable, me paré a pensar, la gente en la realidad no es “Harvey”, la gente en la realidad es simplemente pragmática, no realmente mala. No descarta la ayuda al vecino pero, si no lo consigue, pues se centra en uno mismo y eso ¿es censurable?, en ocasiones podemos pensar que sí por miopía, pero con perspectiva no sé hasta qué punto podríamos ponernos, como un día me dijeron mientras me sacaban una de las más felices sonrisas que he tenido, igual que los sims cuando les ardía su casa.

Ante este pensamiento me dispuse a discutir con mi amigo, a plantearle que la gente simplemente es pragmática; que no es maldad, sino que es reducción de daños, pero desistí. Preferí quedar de bonachón, de iluso, de tonto, de una mezcla de todo ello y (aprovechando que estaba en esa cervecería) levanté mi mano mirando al camarero mientras mostraba mis dedos índice y corazón. Raudo y veloz el camarero apareció donde estábamos y nos puso dos cañas, ante lo cual le dije a mi amigo:

- ¿Cómo puedes rajar de un mundo donde te ponen con esta rapidez dos cañas?

Empezamos a reír y volvimos a divagar sobre profundos temas filosóficos, es decir, sobre los porteros del Deportivo.


¡Salud!



sábado, 19 de octubre de 2013

Don't stop me now

Ó comeza-lo día xa a cousa non semellaba ir ben, tiña que entrar a traballar ás oito e eran...¡as oito menos 5!, quedárase durmido, e pensóu para él mesmo : "xa dicía eu que estaba moi descansado". Nese intre semellóu un deses "seres" que hai anos pululaban polos ordenadores de todo o mundo, os sims, cando tiñan un incendio na casa, semellaba tolo e bracexaba...o peor é que quen mellor o coñecía xa o definiu dese xeito en situacións de enfado/agobio, ¡e clavarao!.

Saíu á rúa, vivia nunha cidade onde non soía chover, pero ese día semellaba que tódolos tópicos climáticos das lonxanas Artabria e Galicia actuaban na súa cidade, ¡caían chuzos de punta!; semellaba que alguén botaba caldeiros de auga dende o ceo...así que tocaba correr para colle-lo bus.

Colleuno, e ¡á primeira!, o seu retraso ó chegar ó traballo sería moi leve, ata comezóu a rir ó pensar no ridículo que debía semellar cando bracexaba na súa casa ("xa mo recordarán de novo máis tarde", pensóu). Baixóu do bus e, con paso lixeiro, foi camiño do traballo debaixo do seu paraugas...e xusto cando entraba pola porta un coche pasou por riba dun inmenso charco a moita velocidade e salpicouno de abaixo a arriba, deixouno feito un cromo. Nese intre o sim apareceu de novo, bracexóu coma un tolo, berróu ó conductor do coche...pero non arranxóu nada ¡ia bo o conductor!, xa desaparecera e él seguía mollado coma un pito.

Entróu no traballo, e secóu a sua roupa coma puido, con toallas, con panos de papel e mesmo co secador de máns do baño, arranxóu o que puido. Xa se tranquilizara, xa pasara todo, xa podía empezar a traballar, mellor dito, pensaba que xa poderia comeza-la súa xornada cando lle din: "Tódolos servidores da India  arderon; en toda a empresa, en todo o mundo, ninguén pode traballar"; podedes imaxina-la faciana do noso amigo e o que pensaba:"¡Hai días nos que un debería quedar a durmir na cama!".

Pasaron as horas e a cousa en xeral seguía igual, non podia traballar, pero polo menos estaba seco, xa mañá vería se collera unha catarreira ou non, e nese intre soóu o seu móbil, era o seu curmán. E xusto nese máxico intre deuse de conta do parvo que era todo o mundo (él entre eles), o seu curmán dixolle qeu a súa curmá sanara, que xa non estaba enferma, que non había nada do que preocuparse, e nese inesquecible intre sorríu de verdade. Ese intre foi o intre no que viu a tontería de preocupacións que tivera nese día, foi o intre no que tivo un "subidón" de positividade que lle fixo pensar o mesmo que dí o título da canción.



martes, 18 de junio de 2013

¡La que está cayendo!

Pues sí, se dice que estamos en verano, se dice que estamos en verano pero resulta que a mi me ha crecido un hermoso apéndice en forma de paraguas ¡no salga usted de casa si él!.

Pese a esto, y como buen ártabro, estoy acostumbrado a este clima, esta humedad del 180% y nubosidad permanente. Además en años como este yo defiendo un principio, no es que no haya verano no, no es que nos falte una estación ¡no insensatos!, lo que pasa es que si sumamos los 20 días de sol que hay al año ya tenemos verano...nuestro verano simplemente aparece cuando quiere, ¡es lo que hay!.

Estaba precisamente hoy en plena calle bajo un interesante chaparrón "veraniego", caminando bajo la lluvia y pensando en la frase que se dice continuamente....para hablar de la situación del país.... ¡la que está cayendo! cuando me encontré con una vieja amiga de mi familia, este encuentro ha conseguido que una persona como yo (los que me conocen lo saben), que a pesar de los consejos que doy no soy precisamente optimista, haya tenido una sonrisa en la cara lo que queda del día, y esa sonrisa precisamente la tuve por la inyección de positividad que me implicó este encuentro, ¡y más con la que está cayendo! (en este caso figurada y físicamente).

Hablamos de una persona que en su día con su esfuerzo montó una pequeña tienda, poco a poco fue progresando en ella y, justo cuando la cosa iba mejor, se vio afectada por lo que la prensa llama "una terrible enfermedad", esa palabra que el común de los mortales huye, esa palabra que una persona muy querida por mi me dijo una vez que todos la sufriremos (y en mayor o menor medida es cierto); sí, un cáncer. Pues bien, peleó, luchó y superó ese cáncer (con todas las reservas que hay que tener al decir esto por supuesto); y justo cuando  ya había superado esa enfermedad y (como diríamos vulgarmente) tenia a sus hijos "colocados" y podía disfrutar de la vida con su marido este muere fulminantemente; un palo tras otro, una zancadilla tras otra, una persona sana muere así, de golpe, sin aviso, sin preparar a los demás ni a si mismo.

Pasó año y medio desde esto último y hoy me la encontré;  lo primero que vi bajo la lluvia fue su sonrisa, pero no solo en la boca, era toda su cara, toda ella con su gesto transmitía positividad, fuerza, energía. Tras las primeras frases de rigor preguntando por como está fulanito y menganita y  la familia me dijo unas frases que todos deberíamos tratar de aplicarnos: "Vive el día a día", "Relativiza los problemas, trata de flotar sobre ellos", "Disfruta de todo lo que haces ya que nunca sabes cual será tu último momento", "Deja el trabajo en el trabajo" y sobre todo "Trata de poner una sonrisa a la vida".

Sé que las hemos leído y oído en multitud de sitios, sé que todos en mayor o menor medida sabemos que estas frases son verdades que no aplicamos, pero que esta persona te lo cuente con esa cara de felicidad, a este pequeño y limitado ártabro le llega al alma.

Y sobre todo ¡con la que está cayendo!


¡Salud! (siempre)

lunes, 27 de mayo de 2013

Repasillo

No os preocupéis, no había sido ni abducido, ni fichado por Telecinco como guionista de Sálvame, ni Pablo Motos me había llamado para que escribiese loas a su sobredimensionado ego no; simplemente el Ártabro estuvo durante unos días muy ocupado ¿en qué? (dudo que se pregunte alguien), pues lo más triste es que al fin y al cabo en muy poca cosa; pero bueno, ya se sabe, la vida es eso, un montón de pequeñas cosas.

Tras esos días de desconexión me enfrento al teclado, una batalla que los más veteranos del lugar ya sabéis que en ocasiones me cuesta mucho. Han pasado infinidad de cosas las últimas semana; fenómenos meteorológicos espectaculares y devastadores (tornados en EEUU); amena zas de retorno de dinosaurios políticos (parece que Aznar quiere hacer un Fraga 2.0 en el PP; se demuestra que la historia es cíclica); demostraciones que el pensamiento políticamente correcto coloca a la misma persona de héroe y de verdugo (los mismos que tildaban de víctima del "demoníaco" sistema judicial estadounidense a Roman Polanski tildan ahora de "demoníaco" al director polaco por decir que hombres y mujeres no son iguales en la promoción de una película, en fin, ¡gracias Gran Hermano orweliano!).

En otros ámbitos hemos vivido como tiene más importancia, y cobertura mediática,  lo que diga un entrenador de fútbol extraordinariamente pagado que los extraordinarimente desastrosos números de la economía española. Hemos visto como tiene más recorrido la noticia de que el rey devuelve un yate regalado por unos empresarios que el hecho que el que (en su momento) fue "mandamás" de la segunda caja de ahorros de España ha pasado unas horas en la cárcel (saliendo rápidamente, cosa que no le pasaría a otras personas).

Y para acabar (o más bien para empezar esta semana)  nos levantamos con una triste noticia, ha empezado el "ojo por ojo" (y no se como seguirá pero pinta muy mal la cosa) ya que ayer un hombre (sí, una persona humana del sexo masculino, y que todo el mundo indica que es policía, lo cual considero accesorio ya que si fuese un sexador de pollos la noticia sería igualmente triste) apuñaló ayer a un empleado de banca jubilado por haberle vendido las tan penosamente famosas participaciones preferentes.

Visto lo visto, y vivido lo vivido, tratemos de ser optimistas, tratemos de animarnos, tratemos de apoyarnos en los nuestros y tratemos de salir adelante. Con la situación actual creo que solo tener las agallas de intentarlo es algo premiable, ya que mirar alrededor quita las ganas de todo. 


¡Salud!

lunes, 31 de diciembre de 2012

Año nuevo, ánimo nuevo (¡intentémoslo!)

Pues sí, es evidente, vamos a artabrear sobre el tema del día, el final del año. Ha sido un año con desgracias, con aumento de paro, con gente protestando en la calle, con huelgas generales; en el cual el espíritu general de la sociedad ha decaído,  hemos visto como nos recortaban todo (o casi) y parece que la cosa va a seguir así unos años, tendremos que dar gracias si no nos recortan hasta el largo de los pantalones.

En cuanto al Ártabro, este ha sido el segundo año en el que ha existido, y la cosa sigue funcionando  despacio, poquito a poco pero ¡va tirando!, al menos aún existe y mantiene su frecuencia (lo cual conociendo al autor es todo un logro). El año que viene trataré que la cosa vaya mejorando o, al menos, que no empeore.

Pensemos ahora en el año que viene, acabo de caer en que será el año 13 y empezará en martes ¡todo un reto para los más supersticiosos!. En el momento en el que escribo esto parece que el año actual se quiere despedir a lo grande, es decir, con un tremendo chaparrón; parece que llora por irse o a lo mejor llora por haber sido un año duro, aunque, para ser sincero e incluso egoísta  con importantes acontecimientos que lo harán digno de recuerdo, y no precisamente para mal. El año que viene tenemos que tomarlo con animo, con  el poco optimismo que nos quede y afrontarlo con decisión, tratemos de hacerlo un buen año y sobre todo, tratemos de disfrutarlo y de hacer que la gente que queremos lo disfruten.


¡Feliz 2013! y ¡Salud!

viernes, 23 de noviembre de 2012

Miope

"Non deixo de ollar ó meu ombligo",era o que pensaba o noso amigo. Levaba días, días e máis días laiándose pola súa existencia. A súa vida non deixaba de ser un "eu, eu, eu, e logo, falaremos de min edo mal que estou",

As súas queixas non paraban, os seus lamentos eran contínuos, non chegou a berrar....ou se cadra sí que o fixo. Todo era unha queixa continua e semellaba (e mesmo afirmaba) que á súa existencia acompañabaa unha especie de compót xudeu-masónico que pretendía rematar con él.

Pero chegou un día, un día no cal semellaba que atopara unha boa pá para facer máis e máis grande o burato polo que chegaba ó seu fondo, no cal reparou na realidade. Sempre aparece algo ou alguén que axuda neses intres e o noso amigo atopouno. Tras atopalo ollou ó seu redor, e ¿qué foi o que víu?, pois víu xente no paro (moitos millóns), víu xente que empezaba a ter fame, víu xente á cal agresivas políticas de venda polo mero feito de vender lles bloquearan os seus aforros, víu corrupción política, viu corrupción empresarial (e mesmo sindical), víu desigualdades sociáis, víu enfrontamentos armados entre países, víu enfrontamentos nas rúas,  víu vagas de fame en algúns continentes, e víu xente loitando por acadar un suposto futuro mellor lonxe das súas casas e que (por desgracia) semella non existir.

Viu todo iso, e deixou de olla-lo seu ombligo, reparóu que os seus laios eran absurdos; reparóu que, inda que nalgúns momentos sufría, na maioría dos seus momentos non era así, e iso fixoo sorrir. E todo iso acadóuno porque algún factor fixo que reparara niso. Ese factor deulle, coma diría o Ártabro, ¡saúde!.

martes, 25 de septiembre de 2012

Ultreia

Sorríu.

Choróu.

Durmíu.

Quixo.

Loitou.

Sorríu.

Sorríu novamente.

Choróu outra vez.

Finalmente sorríu moito.

E agora quería vivilo.

lunes, 27 de agosto de 2012

Luz e descanso

Non podía ver nada, tentabao pero a oscuridade non lle deixaba ver, ¡e mira que o tentaba!. Non era quen que chegar á claridade.

Tentabao e tentabao, a verdade e que tentouno ata que xa non sabía que estaba na maior das oscuridades, convertírase no máis parecido a un morcego; semellaba que non precisaba da luz, da claridade, para seguir adiante xa que non a lembraba.

Se iso non fora suficiente estaba canso, pero semellaba que acontecera o mesmo que coa claridade, acostumárase ó cansazo, xa era algo normal na sua vida.

Cansazo, oscuridade, esa era a súa vida, e non era quén de decatarse diso xa que a costume ¡¡é o que ten!!. Era coma se no intre de elixir entre Matrix e a realidade elixise Matrix, errara na pílula a tomar.

Nembargantes, chegou un día no que sentíu algo novo, claridade nos seus ollos e relax no seu corpo, algo lle dera a oportunidade. Finalmente viu o sol e o seu corpo acadara o descanso, a realidade existía, puido saír de Matrix.

Nese intre soamente podía facer duas cousas, loitar por descubrir en profundidade ese algo que o sacara de Matrix; e dar pequenos pasos de cativo para descubri-la nova realidade, mellor dito, a realidade.

martes, 6 de marzo de 2012

Ledicia

Era o que sentía, era o que tiña no corpo, era o que tiña na mente e mesmo era o que tiña no alma. A ledicia entrara nel, e él inda se vía máis invadido por ela sempre que se daba de conta de que tiña a posibilidade de vivi-la felicidade.

Semellaba parvo, ou canto menos era o que dicía a xente, nembargantes él pensaba que os parvos eran eles. Él ollaba á xente que o tildaba dese xeito e o único que distinguía era un fato de xentes con tristura, con medo, co conformismo no seu interior e no seu exterior, e ó final nin tan sequera era quen de distingui-las persoas que o tildaban de parvo. ¿Por qué?, porque todos dicían o mesmo, tódos tiñan o mesmo xesto na súa faciana, tódalas persoas eran en realidade a mesma, eran o "modelo" da sociedade,

Él, en troques, era o o home da ledicia, o home do sorriso, e vivía dese xeito. ¿Podería a xente imitalo ou eran vítimas dunha alienación tan forte que non eran quén de facelo?. Nunca o saberemos, ó final toda-la xente espertou e viron o que realmente acontecía, o home feliz, o home ledo fora un soño de todos eles; iso fixo que a dúbida anterior trocase, ¿era posible ser o home que apareceu nos seus soños?.

jueves, 1 de marzo de 2012

Es lo fiduciario, ¡es lo que hay!

Con muchas cosas que hacer y pocas ideas, me siento delante del ordenador, pensando en el sucio dinero. Sí señoras y señores (no sé si decir señoritas porqué como en Francia ya no existen por decreto ley,  igual nos imponen también aquí la misma "antisexista idea" mon dieu!) es en lo que estoy pensando ahora, en el vil metal (no no es un grupo heavy... aunque podría serlo ¡¡con ustedes: VIIIIIL METAAAAAAAAAAAAL!!).

He dedicado mis últimos minutos a comparar mis últimas nóminas (sí, por ahora aún las tengo, ¡a ver lo que duran!) y tras ello he empezado a santiguarme, de hecho creo que voy a abandonar el agnosticismo y visitar las iglesias, sinagogas, mezquitas y campos de fútbol cercanos (vamos lo que entendemos por templos de oración) para que mi espíritu me guíe. Y os preguntaréis ¿por qué pienso en el dinero?, ¿acaso soy una persona que ha perdido toda su preocupación por el prójimo y ahora solo piensa en el dinero?, desengañémonos, todos en mayor o un poco menos mayor (que no menor) medida pensamos en el dinero, ¿o es que las protestas que vemos a diario en nuestras calles (sí han llegado a nuestras calles, aunque manipuladas por los de siempre) no son por el vil metal?, decid lo que queráis pero lo sabéis, las protestas son por dinero único motor que nos mueve; bueno, eso y que desciendan al equipo de fútbol de tu ciudad, ¡por supuesto!, pero eso ya es otro tema que abraza el patetismo (y lo dice un futbolero declarado).

Pues eso, que me he puesto a pensar en el dinero, en mi dinero, en el tiempo que voy a seguir cobrando, en cuando dejaré de hacerlo, y ¿sabéis qué? que me he preocupado, y ¿sabéis que es lo peor? que nada de lo que haga hará que mi preocupación disminuya ya que mi futuro (y por desgracia el de la mayoría y "el mayorío" de la gente) no depende de lo que uno haga, sino de lo que hagan otros.

Así que lo dicho, disfrutad de lo que tengáis o de lo que tengáis pensado hacer, ya que las preocupaciones no desaparecerán por mucho que pensemos en ellas. Yo de entrada creo que voy a empezar a fabricar en series camisas negras donde ponga "Vil Metal" y me dejaré el pelo largo (si puedo).


¡Salud!

jueves, 23 de febrero de 2012

Simple (ego sum)

Ayer por la noche descubrí en mi casa que soy una persona humana (veis ¡ya hablo como debe hacerse!, ¡ya no empleo un lenguaje sexista represor!, ¡ya no digo hombre!, ¡yuju!) poco evolucionada, por lo menos según los estándares aceptados. Tras cenar no sabía que hacer, ante lo cual busqué una película que ver y descubrí para mi sorpresa que tenía una película que me iba a garantizar risas fáciles, situaciones absurdas ,con las que reírme aún más y relajarme,y finalmente lineas argumentales en las cuales no tendría que romperme la cabeza y además no necesitaría estar concentrado para captar los más ligeros matices.

Sí, resulta que no iba a ver una sesuda producción británica en la cual la inclinación de la jarra al servir el agua era una metáfora de la sociedad esclavista del siglo XVIII; ni un film francés en el que el uso de un Citroën de color rojo lucifer (en este momento algunos que conozco están riéndose) es una alegoría contra el imperialismo automovilístico estadounidense; ni una película de culto española en la cual aparece ¡oh sorpresa! un transexual que representa la represión de una sociedad que durante siglos ha sido castrada por el clero ultracatólico dominante; ni tampoco una lacrimógena y pseudoindependiente obra estadounidense donde se ve la evolución de una familia judía, desde que huía del holocausto en la Alemania nazi hasta que su éxito económico la convertía en una familia hipercapitalista explotadora de afroamericanos (¡toma ya!, soy una persona humana nueva, ¡no he usado la palabra negro!, ¡qué majo soy!) y de inmigrantes hispanos ilegales, película que no sería más que una metáfora de la decadente evolución de EEUU (creo que Oliver Stone y Spielberg ya pueden empezar con el guión ¡se lo he puesto a huevo!)

No no vi nada de eso, vi, ¡nada más y nada menos! que un espagueti western simplón evidente y de violencia gratuita y sin sentido (y que seguramente se convierta en un clásico porque ¡no veáis lo políticamente incorrecto que era!), vi "Le llamaban Trinidad", ¡y me reí!.

Conclusión, como la mayoría de las personas humanas (si es que merezco un premio, ¡que poco sexista soy!, ¡que tío!, ¡sigo sin decir hombre!) soy simple y he llegado a reconocerlo, o bien me he caído o he llegado a un escalón superior, ¡el tiempo lo dirá!.

Yo ahora mismo solo puedo deciros una cosa ¡sed felices! y ¡poneros el mundo por montera!.


¡Salud!

martes, 21 de febrero de 2012

Algo huele a podrido....

Recuerdo un curso al que asistí durante mis años en la Universidad, eran los años del "España va bien" de Aznar y el ponente del curso nos dijo (entre otras muchas) una frase que me quedó grabada: "En el momento que veáis portadas de los periódicos que digan que todo está fatal, que veáis amenazas de huelgas generales por doquier, que se hable de elevadas cifras de paro y que haya disturbios en la calle, ¡es el momento de entrar en bolsa ya que las ganancias que podréis obtener a medio plazo serán brutales!". Pues está claro que hay que entrar ya que ¡todo lo anunciado por este profesor ya se ha cumplido!

El pequeño, minúsculo, ridículo, si me apuráis casi paupérrimo, detalle es que resulta ¡mira tú por donde!, que para entrar en bolsa hay que tener dinero (al menos el común de los mortales) y con la situación actual de paro, aumento de impuestos por doquier, recortes en todo gasto público (que en cuanto lleguen salvajemente a gastos básicos como sanidad y educación vamos a tener que echarnos a temblar) ¿es posible pensar en invertir?; si a eso añadimos la poca confianza existente en el sector financiero ¿no es acaso cierto que la gente ya habla de meter en el colchón su dinero en lugar de llevarlo a cajas o bancos?. En resumen ¿no es verdad que el sistema se está viniendo (una vez más) abajo?.

Y mientras el sistema se viene abajo y los que siempre (enarbolando banderas de izquierdas o de derechas) han estado en el poder siguen en él sin trazas de ir a dejarlo (¡antes morir que abandonar la moqueta!),  ¿qué soluciones escuchamos a los que se autoproclaman "antisistema"? (que en ocasiones son tan sistémicos como el propio sistema), ¿acaso en la mayor parte de las ocasiones no nos encontramos con soluciones mil veces oídas desde principios de siglo XX, implementadas en distintos países y que no han funcionado?... señores, es 2012, no 1912, pensemos, imaginemos, pongámonos a crear.... creo que hablar a estas alturas de liberalismo económico y de keynesianismo es lo mismo que si volviéramos a hablar del patrón oro (¡ojo!, lo he llegado a escuchar!).

En resumen, estamos jodidos, sí, realmente jodidos, y pretendemos curar el cáncer que destroza nuestra sociedad con propuestas de curanderos.... a lo mejor sucede un milagro y funciona pero mi agnosticismo natural me dificulta creer en ellos. ¿Acaso seremos capaces de inventar algo nuevo? o bien ¿hemos llegado al punto en que el hombre no es capaz de innovar?, quiero creer que no pero parece que nos obligan a ello.


¡Salud!

jueves, 16 de febrero de 2012

¡Viva el Rey Carnal!

Don Carnal, ¡ha llegado el carnaval!. Cada año viene, cada año se va prometiendo que volverá ¡y cumple!;sí, es evidente que Don Carnal es de otra época, ya que ¡cumple sus promesas!, ¿que ser humano (persona humana vale, no me riñáis) cumple sus promesas hoy en día? no sé, se sigue estudiando sobre el tema, creo que quien pueda llegar a una respuesta se llevará el Nobel.

Que si es una fiesta pagana, que si marca la cuenta atrás para la Semana Santa, que si fue prohibido, que si no lo fue, ¡no importa!. Hablamos de unos días en los que la gente deja (o al menos debería intentarlo) atrás gran parte de los perjuicios que copan su vida diaria y se dejan lleva; lo que se busca es divertirse, reirse de uno mismo y reirse con los demás, es sencillo (y a la par muy complicado) simplemente hay que dejarse llevar.

Este año veremos como nos reimos de la crisis, del paro, de la corrupción política, de la corrupción aristocrática, de la corrupción deportiva (definitivamente España es un país en el que nos gusta corrompernos, o eso parece), y seremos capaces porque es carnaval. Si somos capaces de hacerlo durante unos días, ¿por qué no hacerlo el resto del año?, es posible que con un punto de humor salgamos mejor de los multiples líos en los que estamos metidos (tanto como sociedad como individualmente), sí ya sé que nuevamente "consejos doy, para mi no traigo".

En pocas palabras y a modo de resumen: Disfrutad de lo que se os presente. Yo para dar ejemplo, y para reirme un poco, os invito a "disfrutar" de este video de un grupo """tristemente"""  separado la semana pasada. Enjoy it! (if you can).


¡Salud!

jueves, 20 de octubre de 2011

Día histórico (ojalá)

Sentimientos encontrados tengo hoy, pesimismo y esperanza ¿es posible?, pues juraría que sí, pero casi prefiero simplemente prometerlo.

Volvía esta noche a casa por una céntrica calle de la ciudad, y hubo un momento en que me paré a hacer algo muy sencillo y a la vez muy complicado, observar a mi alrededor, y ¿qué vi?, la demostración práctica y palpable de lo que es la crisis. Me explico, en menos de 100 metros vi sedes de cajas de ahorros que cambian de nombre 2 veces en 6 meses, solares semiabandonados (incluso sin el semi) , tiendas, un montón de tiendas, que a pesar de estar dedicadas a distintos tipos de comercio tenían algo en común (ese algo era un cartel que decía "Liquidación") y finalmente locales en alquiler o en venta. Ayer veía un reportaje en el que hablaban de la ciudad de Detroit y de como había barrios enteros abandonados, creo que lo que allí ya ha sucedido tuvo que empezar con algo similar a lo que hoy vi en mi ciudad; es evidente que cuando uno se para a observar ve realmente que la devastación ha llegado, desconozco si está en un estadio inicial o (ojalá) está en su último estadio, pero ha llegado. Frente a este panorama ¿como sentirse?, pues el pesimismo es lo más lógico.

Pero en cambio hoy ha pasado algo que nos esperanza, lo que haga qeu convivan esos dos sentimientos antagonistas: ETA anuncia el cese de su actividad. Creo que esperanza es la palabra más adecuada, la gente de mi generación alcanzó la mayoría de edad en el época del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco; somos una generación para la cual su primera manifestación posiblemente fue una en la que se pedía la libertad de Miguel Ángel, hemos visto como nacía el espíritu de Ermua, hemos visto como los políticos lo prostituían, hemos visto dos treguas de ETA durante las cuales se volvió a armar y luego volvió a matar, por lo que por mi parte puedo decir es: ¡ojalá esta sea la definitiva!, pero tengo que verlo, aún así ¡ojalá!.

Tengo la esperanza que hoy sea un día que pasará a la historia por la desaparición definitiva de ETA, pero realmente no es necesario esperanzarse con ello ya que también ha sido el día en que se ha producido la muerte del dictador libio Gadafi, la duda es ¿como funcionará su país a partir de ahora?, la historia lo dirá y juzgará.



¡Salud!