martes, 17 de septiembre de 2013

Curiosidades.

Vivimos reclamando que somos gente original y gente auténtica, pero la gran mayoría sigue los mismos patrones de comportamiento; de hecho tanto cierta compañía de nombre frutal como su competencia coreana nos lo agradecen.

Vivimos en una supuesta "guerra de clases" pero a ojos de un miembro de una tribu amazónica no habría diferencia entre el comportamiento de un mal llamado "perroflauta" y un miembro de la decadente y explotadora "jet-set".

Reclamamos estar perfectamente comunicados con todas las partes del mundo... al tiempo que protestamos por la construcción de una carretera...que hemos reclamado anteriormente.

Afirmamos que los deportes y la televisión sn el "opio del pueblo", son la versión moderna (y no tan moderna) del "Pan y Circo" romano...al mismo tiempo que contratamos plataformas televisivas con infinidad de canales, peleamos por piratear series aún no estrenadas en el país de uno mismo y, por supuesto, sufrimos colas e insalubres aglomeraciones para ver a unos millonarios bufones correr (en ocasiones tras una pelotita).

Presumimos de ser personas que nos preocupamos por el vecino, pero no conocemos a la gente con la que compartimos edificio y las conversaciones con estas personas las limitamos a un "hola", un "hasta luego" o (en un extraordinario exceso) un "parece que va a llover".

Tenemos en infinidad de ocasiones la acuciante necesidad de estar solos, de estar en nuestros propios pensamientos, de aislarnos de la realidad...y lo hacemos para después pensar en por qué no hemos llamado a alguna persona de la que hacía tiempo no sabíamos nada y pensar nuevamente que hemos perdido el tiempo por estar con nosotros mismos.

Odiamos ser juzgados, pero en cambio sentimos un enorme placer juzgando a otra gente, incluso a desconocidos; es más, precisamente disfrutamos más destrozando a los desconocidos.

Somos firmes críticos (y con razón) con las grandes multinacionales, las criticamos, las denostamos, las juzgamos (en esta ocasión hacemos bien) duramente...pero deseamos que en nuestra ciudad se abra determinado restaurante de comida rápida de "origen" pseudoescocés, determinada cafetería que a cambio de poner tu nombre a bolígrafo te cobra un dudoso café a precio de oro, determinada red de librerías de origen más allá de las montañas para luego no leer libros, determinada tienda de productos informáticos muy frutal que solo por el hecho de llevar determinado logo es más cara...por lo que es evidente que es mejor; e infinidad de ejemplos similares.

Criticamos y calificamos de aldeanos y pueblerinos a los ancianos que discuten entre sí ya que uno defiende que sus antepasados habían comprado una finca y otro defiende que parte de esa finca es de un tatarabuelo suyo; pero vemos sin escandalizarnos como una supuestamente cosmopolita región argumenta su derecho a decidir del mismo modo que uno de esos abuelos argumenta que una finca es suya y no del otro abuelo.

Somos así, no hacemos nada por resolverlo...y parece que nos encanta..así que relajémonos con algo de música.


¡Salud!

P.D.La demostración de que seguimos juzgando es que este humilde ártabro lo ha hecho sin rubor, ha juzgado a casi toda la humanidad, un poco penoso ¿no es así?

lunes, 9 de septiembre de 2013

Madrid 2020...tampoco.

Pues sí, es la comidilla de estos días y el Ártabro tenía que comentarlo, ¡exacto!, hoy no me voy por las ramas, voy simplemente a hablar del no a la candidatura de Madrid como sede de las Olimpiadas de 2020.

En primer lugar hay que tener en cuenta una cosa, el "efecto 92" nos ha metido en la cabeza algo que este humilde ártabro no sabe si es cierto o no: Las Olimpiadas son una inyección para el país de un montón de dinero. Efectivamente, son una cuña publicitaria tremenda, son una excusa para "rehacer" o rehabilitar inmensas zonas de ciudades ya inmensas de por si; y son también la excusa perfecta para hacer obras faraónicas, obras en las cuales es muy facil que alguien "se despiste" con alguna partida de gasto.

Hemos vivido este sábado con ataques de hilaridad al constatar que los ponentes no eran precisamente unos grandes conocedores de la lengua de Shakespeare (mas bien son todo lo contrario, como la gran mayoría de los españoles, por desgracia); pero también  por desgracia no nos hemos parado a reparar en lo que sí parece que ha reparado más gente, y es el como nos ven, que es sencillamente un país con suficientes problemas como para meterse en otro tinglado de descomunal categoría.

Eso no quita una cosa, en 1992 se consiguieron unas olimpiadas en España, las de Barcelona, y se consiguieron (con toda seguridad) con medios de ética digamos "dudosa". Siempre ha sido así, y hay que ser un necio o un ingenuo para pensar que en el caso de Barcelona no. Ese caso fue muy sencillo, el presidente del COI era Juan Antonio Samaranch, llevaba lustros en el cargo y muchos de los miembros le debían favores así que... es bastante sencillo saber como se dieron. Si no fuera por eso habría pasado lo mismo que sucede ahora, y es que simplemente no damos (por desgracia) la talla, ni más ni menos, y parece que ni para hacer sobornos.

Lo triste ya es cuando hay gente que estaba en contra de las Olimpiadas por un sencillo motivo, por ser en Madrid, y no en otro sitio. Eso confirma una cosa, los poseedores de DNI o de pasaporte español en muchas ocasiones nacemos con la boina enroscada incorporada. A veces, nuevamente por desgracia,  parecemos el país más aldeano del orbe y eso es muy penoso.



¡Salud!

P.D. He de reconocer que, egoistamente, lo que más me molestó es que no podré ir a unas olimpiadas ubicadas cerca de mi casa nunca. Sé que es un motivo egoista, pero es sincero.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Terra

Tes unha terra, traballas esa terra, loitas por ela e tratas de acadar algo dela, algo que axude ós teus e a ti mesmo, algo bo.

Esa terra segue nas túas máns, e cando morres pasa a ser dos teus fillos, e eles víven cousas moi semellantes ó que ti sentías, senten coma se a terra fose unha continuación do seu corpo, da súa alma. Esas terras son alguén máis da tua familia, esas terras son ese algo que axudará nos intres de necesidade, será o salvavidas ó que podes asirte cando as cousas non vaian ben.

Cuidar dela, traballar nela, mirar para ela con felicidade cando ves que os teus poucos (ou moitos) esforzos teñen o seu froitos é unha ledicia...pero entón tes que ver que a esa terra pásalle esto


E non entendes nada.

sábado, 31 de agosto de 2013

Érase una vez....

Érase una vez un país, un país soleado por unas zonas y muy verde por otra, un país que mucha gente quería visitar, una país con infinidad de cosas por descubrir y por ver, un país (en definitiva) que podría ser paradisíaco.

Érase una vez ese mismo país, que tenía gente que vivía en él, gente en apariencia trabajadora, gente en apariencia amable, gente en apariencia dispuesta y gente en apariencia preparada.

Érase una vez ese país, ese mismo país,  en al cual gentes que decían tener dignos trabajos como poceros, fruteros o simples empleados decidieron que podían dedicar a construir a diestro y siniestro.

Érase una vez ese país, sí el mismo, en el que se construía sin permiso, sin necesidad de que los ayuntamientos o los gobiernos regionales o el gobierno nacional dieran permiso, lo importante era construir en todos lados.

Érase una vez ese paradisíaco país en el que los políticos acababan por sacarse fotos y aprobar "extraordinariamente incentivados" esas obras en un principio ilegales.

Érase una vez el mismo, parece mentira pero era el mismo, país; país en el que la gente de a pie pedía créditos para irse de vacaciones a exóticos destinos o caros destinos nacionales...y los bancos les daban esos créditos. País en el que no había dinero para pagar otras cosas...pero las vacaciones o eran  "a todo trapo" o no las había.

Érase una vez ese lugar, ese país del que hablo, en el que los dirigentes de bancos semipúblicos eran declarados hijos predilectos o adoptivos en todos los pueblos habidos y por haber; dirigentes que casualmente daban puestos de responsabilidad a familiares y amigos de los mismos dirigentes públicos que les apoyaban en su nombramiento. 

Érase una vez ese mismo país, ese país maravilloso, en el que de repente los créditos de los bancos dejaron de fluir. En ese mismo maravilloso país las casas dejaron de venderse, en ese mismo maravilloso país las casas dejaron de construirse, y desde ese momento empezó a pasar algo.

Érase una vez un país, ya menos maravilloso, en el que se ve a promotores huir con dinero ajeno y construcciones que se quedan en el esqueleto. Érase una vz un país en que los políticos ¡oh sorpresa!, resulta que estaban implicados en corruptelas urbanísticas. Érase una vez un país en el que los antes premiados banqueros ahora son (para "sorpresa" de todos) los mayores hijos de demonio que jamas hayan existido. Érase una vez un país en el que la gente ya dejó de pensar en pedir préstamos para irse de vacaciones y pasó a pedirlos para subsistir...pero ahora no se los daban

Y finalmente érase una vez un lugar en el que la supuestamente trabajadora gente que vivimos en él nos sacamos la venda de los ojos y descubrimos lo que hemos creado.

Hemos creado un país que no parece tener futuro. Hemos creado un país en el que tan solo esperamos que pase la crisis actual para volver a empezar con el mismo sistema .....que sabemos que no funciona. Hemos creado un país que se mueve a golpe de tweet y no a golpe de necesidades reales de los ciudadanos. Hemos creado un país donde la gente preparada ha de huir de él. Hemos creado un país que tan solo puede aspirar a ser un destino vacacional. Hemos destrozado entre todos el país. La pregunta ahora es ¿tendrá arreglo?. No lo sé.


¡Salud!

domingo, 18 de agosto de 2013

El Ártabro irascible (Tomo I...me temo)

Una de las personas que más y mejor me conocen me lo dijo en una ocasión; "lo de impasible es irónico ¿verdad?, porque en ocasiones eres mas bien irascible"; y sí queridos artabreadores, en ocasiones las reflexiones que el Ártabro "da a luz" (¡felicidades a una persona que yo me se!) en este humilde y chapucero blog no pueden contener su "enfado" hacia determinadas situaciones.

El el último mes en Galicia se produjo un acontecimiento tristemente famoso, sí el accidente de tren en Santiago, con una gran cantidad de fallecidos, con una impresionante demostración de civismo por parte de los vecinos del lugar donde se produjo el accidente, incluso con una rápida y magnífica reacción de los servicios sanitarios para prestar auxilio a los heridos y (según me dicen) con una gran y respetuosa cobertura por parte de la RTVG (a diferencia, según me comentan, de lo sucedido con otras cadenas privadas y públicas españolas). Pena, tristeza, frustración, son los sentimientos que despiertan en este humilde ártabro esas cosas; pero (como bien me dijeron) la ira y el cabreo surgen cuando algún medio de comunicación escrito, que se las da de ser el "número 1 de Galicia", planta en las portadas fotos de los cuerpos de los fallecidos, eso es simplemente inadmisible.

En una situación como esa sí que puedo decir que soy irascible, ¿que tipo de información puede dar ese tipo de imágenes?, ¿eso es información o puro morbo?, ¿acaso alguien puede comprar más periódicos si ve más vísceras o cuerpos muertos en la portada?. Sentí en esos momentos envidia de lo que había sucedido en su momento en EEUU con el atentado de las Torres Gemelas o en Madrid con el atentado de Atocha; no se vio ni un cadáver, nada, como debe de ser, ya sabemos que desgracia ha sucedido, no necesitamos carnaza. Pero no, aquí somos mejores, aquí somos más informadores que nadie...aquí enseñamos a los muertos. Lo curioso es que al día siguiente ese mismo medio saca una preciosa foto de un bombero sacando a una niña herida, que luego es utilizada por medios extranjeros....y presumen de ese uso en el extranjero, lamentable.

Cense que era un problema puntual, eso estuvo en mi cabeza, pensé que había mucha gente de vacaciones: editores, responsables, directivos....y que por ello había salido esa foto. Reconozco que pasé a ser el Ártabro incocentón; ya que la historia se ha repetido esta semana, y se ha repetido en otros medios de comunicación, incluso a nivel nacional. Esta semana ha fallecido Rosalia Mera, cofundadora del grupo Inditex y mujer más rica de España según la "famosa" lista de la revista Forbes; la portada de otro medio local fue presentar la imagen de esta mujer entubada llegando al hospital en el que acabaría falleciendo, y la edición digital del medio de la foto de los cadáveres colgaba el vídeo de la entrada de esta mujer entubada en el hospital....me reí.

Os preguntareis en este momento ¿te reíste?.Sí, me reí por no llorar, desconozco que clase de información me puede dar a mi, humilde lector, la imagen de una mujer peleando por su vida en unas condiciones en las que todo parecía indicar que la resolución sería trágica, lo desconozco; desconozco como es posible que ilustrar con una persona agonizante la muerte de dicha persona puede ser considerada información, lo desconozco, me indigna y me enfada.

Pero bueno, todo esto lo dice alguien que no es periodista, por lo que seguramente esté equivocado y sea un peligroso enemigo de la libertad de expresión que esos "independientes medios" defienden (lo siento por las comillas, pero veo a la prensa tan prostituida que no me puedo creer que exista la prensa independiente).

Habría una lectura final; estos medios, inmersos como están en un mundo como este,  dan lo que la gente pide, carnaza, y la gente es feliz de poder ver sufrir a su vecino. Ojalá no sea así.


¡Salud!

jueves, 8 de agosto de 2013

Atopar

Atopábase perdido, estaba só, estaba nunha terra que non era a súa, non sabía como chegara a ela nin sabía como voltar á súa. Tentaba falar coa xente, a xente tiña un aspecto similar ó del, a cor da pel, o pelo, mesmo as súas roupas eran semellantes; moitas veces mesmo o paraban polos camiños desta estrana terra e semellaba que a xente lle preguntaba por como chegar a algún sitios... pero él non sabía nin que dicían ni como axudarlles.

Era estrano, era unha terra allea na cal el estaba solo, na cal non podía falar, unha terra con fermosos paisaxes, con xente coma él, e mesmo unha terra cómoda...pero que non podía apreciar xa que estaba illado, era unha especie de "rotonda" móbil na cal en ocasións reparaban os demáis pero....pero que non era quen de atopar nada.

Estaba a piques de entrar na desesperación, e foi xusto no intre definitivo de preocupación cando un "algo", unha especie de forza, unha especie de sentimento apareceu nel; ou ó seu carón, ou ó redor del, non sabía coma explicalo, sentíase acompañado, sentíase apoiado, mesmo querido. Xa non estaba só, xa puido falar coa xente, xa puido coñecer esa estrana terra na que caera, esa terra comezou a gustarlle máis, esa enerxía que o acompañaba fixo que apreciase esa terra, que vira a súa beleza e mesmo que apreciara ás xentes que tan semellantes a el parecían (e eran).

Acadou a forza para estar nesa terra, para saber vivila e para saber gozala. Dende ese día daba as gracias ó universo (ou ó que fixera falta) por atopar ese "algo" que o salvou nesa terra que ó principio o asustaba e que rematou apreciando; esa terra que en realidade era todo o que o rodeaba.

Atopara a súa dirección.

Atopouse.


martes, 9 de julio de 2013

Papelitos, papelones....

Sí, el Ártabro está de vuelta, lleva un tiempo sin escribir y solo tiene justificación para los últimos días; explicaré lo de los últimos días. Resulta que este humilde ártabro está disfrutando de algo que (tal y como están evolucionando las cosas) se convertirá dentro de poco en un "lujo asiático", nada más y nada menos que ¡disfrutar de las vacaciones vacaciones!.

A eso tenemos que añadir que en Artabria y en los alrededores ha llegado algo que parecía que no había llegado en años (y que algunos iluminados franceses afirmaban que no llegaría este año) ¡efectivamente!, ¡el verano!; pero es que además ha llegado soltando todo el calor posible (exacto, si llueve porque llueve y si no llueve porque no llueve, aquí somo como en todos los sitios).

Pero estaba el pobre ártabro empezando a disfrutar de estas calurosas (¡y merecidísimas!) vacaciones cuando los papeles más famosos de los últimos años (ya nadie se acuerda del archivo de Salamanca...) han salido a la luz de nuevo, efectivamente los "Papeles de Bárcenas", si antes había sido en forma de fotocopia ahora en forma de original; y  esos papeles han obrado un milagro, sí queridos artabreadores, lo han hecho, os pongo en situación. Esos papeles nuevamente presentan una (presunta, no vaya a ser que me linchen) situación en la cual el actual presidente del gobierno habría cobrado en "B" siendo Ministro de España, y nuevamente nuestro intrépido líder y presidente del Gobierno permanece callado, permanece mudo, y no parece que vaya a dar la cara para explicar lo sucedido.

Sé que es algo que en este vergonzoso país ha pasado siempre, que nadie da explicaciones, pero no me vale. Ahora estamos hablando del presidente del Gobierno, de un color político, en otro momento hablaremos de EREs y de más cosas que afecten a otros partidos, pero es que ahora el escándalo salpica a los que mandan en toda España, y ellos tendrían que dar la cara, ellos tendrían que dar explicaciones, y ellos tendrían que asumir las consecuencias (uso el tendrían ya que me temo lo que va a suceder).

Pero os hablaba de un milagro y ya me iba por las ramas, pues queridos artabreadores, el milagro es que un partido político por medio de su portavoz ha dicho más o menos lo siguiente: El Sr. Rajoy debe explicar si ha cobrado en "B" o no cuando era ministro, en caso de que haya sido así debe dimitir. Estoy totalmente de acuerdo y...¡lo ha dicho el PSOE!. Ese es el milagro, tienen más razón que un santo.

Saldrá gente diciendo que a los del otro color hay que investigarlos también (correcto, ya lo dije más arriba), pero ahora toca lo que toca. Sé que vivimos en un país en el que se aplaude y se busca no pagar impuestos, que la gente pide pagar en "B" en lugar de pagar en "A", un país en el que parece que defraudar es un deporte nacional; y quizá precisamente por ello podría pensarse "si la sociedad lo hace normal que lo hagan los políticos"; es verdad, tristemente pero es verdad, pero precisamente por eso hay que dar ejemplo con los políticos. La sociedad Española es una sociedad enferma así que, ojalá un espectáculo lamentable de  la clase política y retransmitido en prime time haga que esté un poco menos enferma, lo dudo pero ¡ojalá!.


¡Salud! (y disfrutad de la música)