Non podía ver nada, tentabao pero a oscuridade non lle deixaba ver, ¡e mira que o tentaba!. Non era quen que chegar á claridade.
Tentabao e tentabao, a verdade e que tentouno ata que xa non sabía que estaba na maior das oscuridades, convertírase no máis parecido a un morcego; semellaba que non precisaba da luz, da claridade, para seguir adiante xa que non a lembraba.
Se iso non fora suficiente estaba canso, pero semellaba que acontecera o mesmo que coa claridade, acostumárase ó cansazo, xa era algo normal na sua vida.
Cansazo, oscuridade, esa era a súa vida, e non era quén de decatarse diso xa que a costume ¡¡é o que ten!!. Era coma se no intre de elixir entre Matrix e a realidade elixise Matrix, errara na pílula a tomar.
Nembargantes, chegou un día no que sentíu algo novo, claridade nos seus ollos e relax no seu corpo, algo lle dera a oportunidade. Finalmente viu o sol e o seu corpo acadara o descanso, a realidade existía, puido saír de Matrix.
Nese intre soamente podía facer duas cousas, loitar por descubrir en profundidade ese algo que o sacara de Matrix; e dar pequenos pasos de cativo para descubri-la nova realidade, mellor dito, a realidade.
Noticia de la semana pasada en la lejana Artabria, una noticia triste, una noticia que da incluso un poco de asquito. Resulta que desde hace dos años hay en Artabria lo que yo he llamado "la cuna del postureo del norte peninsular"; se corresponde principalmente con un local de copas abierto en un centro comercial (sí, centro comercial, copas...., gran mezcla) y sus locales adyacentes.
Situémonos, desde la apertura de los locales en ese centro comercial ha habido noticias referidas a ellos, pero destacan principalmente dos, una dramática y una asquerosa. La dramática se corresponde con el fallecimiento de una persona que sufrió una caída por el hueco de la escalera desde un tercer piso, es la combinación dramática de alcohol y subirse a un pasamanos, una desgracia y una brutal mala suerte.
La segunda de ellas es la noticia de la semana pasada, un potencial cliente de esos locales de raza negra (venga ahora que me ataquen los talipoliticamentecorrectos por no hablar de una persona humana subsahariana de color) no pudo entrar ya que los porteros le dijeron que "los negros daban muy mala imagen" (sic.).... asquerosa situación, asquerosa. Realmente da vergüenza propia y ajena leerlo.
El problema es que en eses locales, desde que abrieron, han hecho una "discriminación de la clientela" no solo siguiendo criterios raciales (de hecho yo he ido con un amigo negro a los locales de este centro comercial sin problema alguno), sino que han seguido criterios más bien económicos (más bien de apariencia económica) o de aspecto físico. Me explico; la propensión marginal a entrar en esos locales de una chica aumenta cuanto mayor sea la cantidad de carne mostrada..., y resulta que eso no ha sido denunciado (lamentable); del mismo modo las posibilidades de entrada en los locales de un chico/señor aumentan exponencialmente cuanto mayor sea el alarde de poderío económico...ya sea en sus ademanes o en sus formas de vestir...y nadie ha protestado por ello (lamentable) ; y ¡ojito!, esto es intercambiable para ambos sexos, lo mismo sucede si hablamos de un chico de gimnasio embutido y de una chica/señora con (seamos rancios) "posibles".
Haciendo un resumen ya regodeándonos en lo rancio....no hay problema en ir a un local donde solo entren (aparentes) ricos y cachondas (vale o ricas y cachondos, que no se me enfaden los talibanes) , pero si ese local sale a la prensa por algún hecho racista ¡uy que malos son!.
¡Viva la doble moral!, ¡viva el postureo!, ¡viva esta moderna sociedad! y por supuesto que viva la gente que seguirá yendo a estos sitios, disfrutadlos por mi, yo creo que ya he cumplido mi cupo.
No sé si es una cortina de humo o no, quizá no, quizá la cortina de humo haya sido la polémica del aborto o la cortina de humo es el "watergate a la española" que ha saltado últimamente referido al espionaje del PSOE al PP cuando el primero estaba en el gobierno (francamente, se parecen tanto que les habría salido más barato mirarse a un espejo pero ¡es lo que hay!).
Está claro a lo que me refiero, al ¿asalto? del alcalde de Marinaleda a un Mercadona en Écija y el conato de ¿asalto? a un Carrefour en Arcos de la Frontera. Bien, ¿como dar mi punto de vista sobre esto?, realmente me siento sucio al argumentar ya que es posible que mi punto de vista se parezca al del PPSOE (sí amigos artabreadores, los que estéis más alienados me podéis empezar a llamar pepero o sociata). Partamos de los hechos, argumentando prácticamente que es para "dar de comer al hambriento" el alcalde del municipio de Marinaleda se lleva comida de un supermercado; pues bien, si nos quedamos con esto creo que muchos podríamos estar de acuerdo pero....tengo dudas, muchas dudas sobre lo sucedido.
En primer lugar, nunca me ha parecido correcto coaccionar a un trabajador cuando está ejerciendo su derecho al trabajo, temo que esa coacción se haya producido, de hecho estoy seguro a un 95% de que ha sucedido. Estoy seguro que me contraargumentará gente diciendo que el trabajador estaba controlado por sus jefes y que los compañeros del Sánchez Gordillo simplemente le abrieron los ojos (aunque no fuera de malas maneras) de su error; no me vale esa argumentación, es la misma usada por Bush en Irak...iban a llevar la democracia allí......a cañonazos.
En segundo lugar, seamos demagogos ya que hablamos de un político, es muy fácil "liarla parda " siendo aforado (es como una patente de corso); pero digo yo ¿por qué demonios no hace que sus compañeros, compañeras, contrarios, contrarias, coaligados y coaligadas renuncien a la mayor parte de su sueldo como representante público debido a la critica situación de los servicios sociales del país?, ¿por qué?. ¡ah no! eso no puede hacerse...pero ¿por qué no?, lo vería más correcto que entrar de un modo mafioso en un súper arrasando con todo.
En tercer lugar, ¿donde podríamos un hipotético límite?, ¿es más justo asaltar un Mercadona que la Tienda del tío Pepito que ha sido denunciada por sus trabajadores? ¿y si resulta que el tipo Pepito no es malo?; ¿que límite ponemos; la cuenta de resultados de una tienda?, ¿nos basamos en cifras absolutas o relativas?, lo veo complicado muy complicado
Desgraciadamente, estoy convencido que esto es simplemente una cortina de humo, y que el Ártabro, como persona simple que es, ha entrado a saco. Pero mientras tanto la generación mejor formada de la historia de España huye del país para no volver...y los brindis al sol de un alcalde andaluz y las medallas en unos juegos olímpicos son las cosas que nos preocupan.
Sí, séino, é subirse ó carro, é ir ó rebaño, ¡é máis!, ¡é ser o primeiro "ovello"! (o masculino é carneiro pero penso que é máis políticamente ovello xa que, ¿por qué falar de cornos?, e tamén porque sí ¡qué lerias!).
Levo meses e meses, ¡xa máis dun ano!, dende que foi nado este humilde blog, e o habitual, a costume, é critica-lo rebaño. O habitual é ir contra a corrente, de feito penso que o mellor para a saúde mental (e para os que crean nela, mesmo para a saúde da alma) é ir en contra dos milleiros de cortinas de fume que hai que sufrir cada día... e é unha magoa, xa que as seguimos a sufrir.
Pero sí, teño que dicilo, ¡entrei no rebaño e síntome cheo de ledicia!. ¿A causa?, ¡é evidente!, as olimpiadas (ou xogos olímpicos ou coma cara... se chame, que ninguén se enfade). E unha ocupación constante, podo ver dende competicións de disparos con carabina (sí, xa sei que é moi friki) ata ver competicións de volei-praia (sí femininas sí, de feito descubrin unha curiosa regulamentación pola cal se a temperatura é superior a 18 graos teñen que vestir bikini....., ou eso escoitei na radio...), pasando por natación, básket (non ten prezo ver ó seleccionador ruso falando nos tempos mortos en inglés ós seus xogadores...., esto nos tempos de Sabonis e Kurtinaitis non pasaba, inda que era a URSS claro,e eles lituanos) e pola competición que non perdo cada catro anos ¡a ximnasia artística! (sexamos serios, a min fáltame articulacións, ¡hai cousas que non son normáis!).
Así que estimados artabreadores; confeso ser un seguidor do rebaño, pero non un seguidor calquera, senón un que mesmo segue en twitter ó equipo olímpico español (fustigádeme), un que chega á casa e pon a tele para ver tódalas competicións posibles..... e un que ó tempo que revisa o que escribe cae na conta que ten que empezar a medicarse xa que o seu empeora....; pero, coma dixen antes, ¡un orgulloso "ovello"!.
Visto o visto era evidente a aportación musical de hoxe.
Raras veces el Ártabro tiene cosas que decir y no sabe como expresarlas aquí, pero es el caso, lo vamos a tener que achacar al típico parón veraniego que poco a poco llega a su fin ¡y que me llevará de nuevo a la rutina! (que tal como está el panorama aún habrá que agradecerlo.. ¡gracias Rajoy!........)
Ahora mismo me acerco al día en el que abandono el campo, esa visión verde que los urbanitas identifican con una pseudo sociedad paralela de belleza en la que los vecinos se ayudan los unos a los otros y en la que todo es paz y tranquilidad y que los "ruralitas" ven como un mundo prácticamente sin futuro, ¡qué casualidad!, como el mundo urbanita (ironías de la vida)
Qué gran ironía, sí efectivamente, ¡qué gran ironía!. Se idealiza vivir en determinados lugares (siempre el opuesto al lugar en el que uno vive) y se reniega de ellos en el momento que los descubres. El ejemplo está claro: "las ciudades hacen que los vecinos no se conozcan", pues bien, si vives en el campo tendrás contacto con el vecino, tanto contacto que acabarás por perder tu intimidad.....; en el lado opuesto está el derecho de "disfrutar de la intimidad de cada uno", que es lo que, llevado al extremo, lleva a ciudades convertidas en cubículos donde reside gente sin conexión alguna entre sí. Somos una gran contradicción
Una gran contradicción que, sospechosamente se queja de lo mismo en todos los lados, una gran contradicción que lleva quejándose del poder establecido décadas, una gran contradicción que cuando tiene un cambio ante sus narices se la envaina (nos la envainamos) por el miedo al cambio, y eso no debería ser así pero es. Tenemos miedo.
Esto podría entenderse como egoísmo, como "acojonamiento", como comodidad, como lo que cada uno quiera entender pero al fin y al cabo como lo indicado antes. Somos la contradicción personificada.
Lo podemos arreglar, pues la verdad es mejor que lo replantee ¿lo podemos arreglar?, el humilde Ártabro no lo sabe; aunque siendo racional, temo que gritemos mucho pero hagamos poco, otra vez, pero bueno, espero equivocarme.
Más o menos, en mayor o menor medida, todos tenemos un punto de curiosidad en esta vida. Algunos lo llevan a puntos exagerados, controlan al vida de sus amigos, enemigos, vecinos, conocidos e incluso desconocidos; otros orientan esa ansia de modo profesional y se dedican a la prensa del corazón; afortunadamente también hay gente con curiosidad constructiva, se vuelven científicos y descubren cosas que nos ayudan a mejorar (y si son españoles emigran claro, ya que aquí ¡mal va la cosa!).
Pues hoy soy yo el que se ha despertado con una curiosidad exagerada, y tras ver un documental sobre la vida de Akenaton (sí, no es una broma) y descubrir que fue un pionero en defender el monoteísmo (según alguna teoría simplemente por estar enfermo.... teólogos ¡venid a mi!), he seguido con mi mañana curiosa y me he repasado las geniales explicaciones del señor ministro Montoro a una subida del IVA.
Esto último ha sido devastador, y he hecho una pequeña investigación entre los seguidores del Artabreo y me he quedado sorprendido. Lo primero que debo decir es Спасибо за посещение!, ya que por lo visto hay artabreadores en Rusia (sí, sí, allá, allá donde gobierna Putin). Y lo segundo, y casi último, que voy a decir es (y desde el respeto por un artabreador lo digo) ¿qué se le pasa a 5 personas para buscar en en internet "dios iago aspas"? ¿y a 3 para buscar "diego colotto amor"?.
Sí lo pone en pequeño, ¡pero lo pone!
Tras saciar mi curiosidad, ¡e incluso mi capacidad de sorpresa! solo puedo decir una cosa:
"¡Arránxao! ou canto menos ¡trata de facelo!" era o que o señor Petén Tecativo, Don Híncom para os achegados, dicía ó seu cuñado, e este tentabao e a maior parte das veces acadabao.
"Fai que saia en tempo" berraba Hincom, e o seu cuñado sacaba a mercadoría da súa pequena tenda en tempo e chegaba ó mercado.
"¡Faino así!, ¡Faino coma sempre!", seguía a dicir Híncom un día sí e outro tamén. E ¿sabedes qué?, que o cuñado , cumpría, era coma un pequeno Stajanov; traballaba, traballaba e traballaba, non paraba nunca, e sentía unha grande ledicia cando chegaba á casa e lle contaba á irmá de Hincom que as cousas saíran.
E chegou o día, Híncom chegou á tenda e o seu cuñado non estaba alí; o silencio reinaba na tenda, mesmo se poderían escota-los movementos dos pequenos ácaros de pó acumulados nos recunchos do local. Era unha sensación estrana, o bule-bule que o seu cuñado facía cando cumpría as súas ordes non estaba, e o silencio abrumaba ó señor Petén. Finalmente deuse de conta do qué pasaba, ¡o seu cuñado estaba de vacacións!